Desde la publicación de nuestro programa, la mayoría de las reacciones, tanto las positivas como las negativas, han girado en torno al aspecto de «proletarizar», dejando quizás algo más apartado el de «debatir». Y es que, sobre el papel, la mayoría de destacamentos y organizaciones del MCE están de acuerdo con que debatir es un aspecto fundamental y necesario para el avance de las posiciones comunistas en nuestra coyuntura actual. Sin embargo, la manera en que se traduce esto en la práctica suele tener más que ver con el intercambio de ideas en el vacío y cuyo resultado, habitualmente, redunda en la afirmación de la separación entre posiciones identitarias o más cercanas a las lógicas de «tribu urbana» que a una voluntad honesta de avance real.
Por nuestra parte creemos, siguiendo las premisas fundamentales del método marxista, que el terreno en el que se debe discernir la certeza o acierto de una tesis frente a otra es, ni más ni menos, que el terreno de la praxis. Esto, más que una apología de la unidad de acción general, debe interpretarse como la receta para romper con la dinámica de las discusiones en el terreno de la abstracción que han dado lugar a la actual fragmentación del comunismo. Tomar la praxis como principio fundamental implica dos cosas: en primer lugar que una voluntad de acción compartida es el principio innegociable mediante el que se debe estructurar un debate. Y en segundo lugar, que es mediante el aterrizaje práctico de las ideas en liza que se debe resolver cualquier contradicción o antagonismo que no pueda resolverse en el campo de la teoría.
Así, por más que los principios fundamentales de nuestro programa se dividan en dos –debatir y proletarizar–, para su aplicación efectiva es necesario concebirlos como una unidad indisoluble. Debatimos para proletarizar y proletarizamos para debatir. Debatimos para proletarizar porque es mediante el intercambio de ideas con otros camaradas que comparten el objetivo de revitalizar el movimiento obrero que podremos dar con la fórmula para llevar a cabo esta tarea de la manera más efectiva. Y proletarizamos para debatir porque a medida que el movimiento obrero vaya tomando cuerpo de nuevo y las fuerzas revolucionarias crezcan junto a él, los comunistas deberemos hacer frente a nuevos retos por encontrarnos en estadios que requieren desarrollos organizativos inéditos en nuestro tiempo. Y sólo mediante la regulación consciente y colectiva de nuestras acciones lograremos nuestros objetivos: la reconstitución del Partido Comunista.
De modo que, mientras nuestros avances en el campo de “proletarizar” deben quedar, por el momento, limitados en su exhibición pública en la lógica inmediatista de las redes sociales; el campo de “debatir” requiere necesariamente de una suerte de “foro público” en el que las diferentes fuerzas revolucionarias se sientan interpeladas a participar de una discusión honesta y constructiva. Es con este objetivo y no otro que hoy inauguramos la sección de «Colaboraciones» en nuestra página web. En dicho apartado recogeremos aportaciones externas a la organización cuyo contenido consideramos interesante o de utilidad para el desarrollo de las fuerzas vivas del comunismo. Esto no quiere decir que suscribamos necesariamente y de forma exhaustiva dicho punto de vista, sencillamente que se adapta a los preceptos que la praxis impone y que hemos recogido previamente en este artículo.
Por ello, los artículos que publiquemos en la sección de Colaboraciones irán precedidos por una breve nota que redactaremos a efectos de señalar el contexto de la aportación y el aspecto que encontramos más relevante en relación a los objetivos estratégicos del movimiento comunista. Y es que nuestra intención no es la de ofrecer un espacio neutro donde dar rienda suelta a la libertad de expresión, si no una plataforma desde la que participar del debate público siempre y cuando se compartan unas coordenadas políticas mínimas y las ideas expresadas reflejen inequívocamente la más alta estima por el conjunto de la humanidad trabajadora.
Sin más que añadir, solamente falta invitar a escribirnos a quién lea estas líneas en caso que quiera participar de este nuevo apartado y considere que puede realizar aportaciones de interés en consonancia con nuestro programa. Saludos comunistas.


